Author: Empordà SUP Tripper
•14:48



La llegada del calor (o sea el verano) trajo consigo no solo la calamidad en forma de sombrillas de colores & complementos sino también la ausencia de esa inusual regularidad en forma de olas y/o viento que hemos disfrutado a lo largo del inverno.

Las consecuencias más evidentes de todo ello resultan obvias y se resumirían en los siguientes puntos:

  • No surfeamos.
  • Nos deprimimos y solo comemos como cerdacos.
  • Queremos ir a Hawaii.
  • No podemos ir a Hawaii.
  • No tenemos material de surf para el blog.
  • No podemos convertir el blog en una pseudo guía Michelin con nuestras aventuras culinarias.

Por suerte algún día volverá el invierno y será 3 veces más largo que el verano, pero mientras teníamos que conseguir alguna excusa para mantener vivos nuestros corazones y este blog. ¡Y la excusa llegó en forma de cámara de fotos!


Ya no habrá olas gigantes perdidas por ahí, ni delfines fruto de pseudodemencias ni nada que no quede registrado para siempre.

Así que ayer, aprovechando algún motivo extraño que me permitía librarme del trabajo de hoy, salí disparado hacia la playa para estar a primera hora surfeando lo que fuese con tal de estrenar mi juguete nuevo. Seis treinta, suena el despertador…siete treinta me despierto (lamentable)…a las ocho me meto en Pals con olas bastante pequeñas, un pelín de sideoff y una luz espectacular.


El resultado son algunas fotos, 20mil comidas de cabeza sobre donde montar la cámara y un millón de ganas de volver a tener olas “medio de verdad” para plasmarlas con la cámara. Paralelamente un pequeño malestar me ha ido dando collejas por no haber tenido la cámara antes, pero para eso sirve el futuro, para hacer las cosas que no hicimos en el pasado.
Saül.


Author: Empordà SUP Tripper
•9:31



Trabajar en BCN tiene muy pocas cosas buenas para un gerundense como yo, pero este fin de semana iba a ser largo gracias a no se que festividad exclusivamente aplicable en BCN, así que ¡bien!

Con una previsión un tanto esperanzadora en cuanto a posibilidad de olas & sol salimos dirección Peratallada (pueblo 100% recomendable) a cenar como cerdacos. Sin saberlo, este primitivo acto de ingerir comida innecesaria iba a convertirse en la tónica del fin de semana.

Sábado…nada de nada. En la playa solo hay calor, gente y más gente en un bochornoso ambiente irrespirable así que salimos corriendo para apuntarme a una comida familiar. Tras la siesta, visita a Gonzalo y merienda con Gintonic empapándonos del atardecer. Tras la merendola, cañas en el pueblo, otra cena extra y de postre Gintonic. Ahora si, ya no somos solo gordos sino también alcohólicos.







Domingo…Nos plantamos en la playa cuando las pocas olas que hay están tocadísimas por un maldito viento mientras todo el mundo nos dice que a primera hora estaba perfecto
Visto el panorama vamos dirección a la Fosca donde la colección primavera-verano de “ascazo playero” nos da la bienvenida en forma de un millón de sombrillas, 10 millones de domingueros y un mar absolutamente plano. Así que decidimos improvisar una barbacoa sin barbacoa y nuevamente comer y beber.

Tras la inevitable siesta hasta las mil volvemos a la playa y nuevamente nos dicen que hace un rato estaba perfecto…sin comentarios. Tomamos café y nos invitan a donuts de gordo, de esos rellenos de cosas y cubiertos de cosas que van directas a la coronaria. Tras la ingesta, la única alternativa viable es ir a Begur a pasear entre los “camisas azules” que merodean los fines de semana por la zona y catar unas cañitas más ahora que ya hemos acostumbrado nuestros cuerpos.



Y finalmente llega el lunes. Consumidos por el aburrimiento surfeamos olas de 15cm envidiando a todo aquel con artilugios navegables. Hoy todo parece más divertido que el SUP! Así que después de comer restos de barbacoa, en una explosión de sinapsis decidimos enchufarle una vela al longboard de Gerard. Si, sabemos que no somos ni pioneros ni originales pero con esta pequeña idiotez pasamos relativamente distraídos la ultima tarde de un dantesco fin de semana largo que llegó para recordarnos que el verano ya está aquí de verdad con todo lo que ello implica.


Saül.
Author: Empordà SUP Tripper
•14:19
Hace pocos años Antonio Damasio, un conocido neurólogo portugués, desarrolló una interesante teoría sobre el procesamiento emocional y como las emociones juegan un papel vital en la toma de decisiones llamada la “teoría del marcador somático”. Sintetizando, que esto va de surf y no de cerebros en acción, son las sensaciones corporales (sudor, taquicardia, cambios hormonales, etc) los que en su camino de vuelta al cerebro desencadenan y preceden la respuesta emocional consciente. Así, el miedo o la felicidad van precedidos de estos pequeños cambios que son los que en muchos casos y sin saber porque nos guían en nuestra toma de decisiones diarias.

¿Y esto a cuenta de que viene? Pues porque hoy ha sido un día de muchas sensaciones en el mar donde dichos procesos han jugado un papel fundamental.

Dos semanas después de la Pals Walk on Water tan lamentablemente tocada por una aburridísima tramuntana sin olas y tras una semana de condiciones perfectas que no he podido no oler hoy se presentaba un buen Garbí (SO) para windsurfear tranquilamente.

Con 4.5, 78l y 2 trozos de pizza fría en la barriga, aunque sin muchas aspiraciones más allá de bordos tranquilos (por la falta de olas), entramos al agua en un día 100% primaveral. 24 horas antes la televisión catalana anunciaba que a pocos kilómetros de Pals, en S’Agaró, se habían visto varios cetáceos…

Tras varios bordos tranquilos me propongo iniciar mis infructuosos intentos de forward loop, speedloop o algo que se parezca a una rotación hacia delante. Todos y cada uno de los intentos precedido por el marcador somático y el miedo asociado con su fatal consecuencia: Soltar el material, catapultas letales, pie dentro/pie fuera del footstrap, etc… Pero finalmente, quizás tocado por el sol y medio atontado o quizás motivado por la confianza he visto como encadenaba a la perfección toda la secuencia de movimientos con una verticalidad exquisita sintiendo en cada momento una ausencia total de emoción/miedo=control total!
Bien, con un forward en mis espaldas y sintiéndome el mejor windsurfista del universo me he planteado la segunda tontería del día…ir súper lejos a ver si salían los cetáceos que anunciaron en la TV.

A una distancia de la playa considerable, más o menos donde si el viento se para la lías de una manera tremenda, he visto a unos 20 metros dos “peces” grandes saltando custodiados por varias gaviotas. Obviamente lo primero que he pensado es que eran ballenas. Con cierta seguridad he decidido pasar a toda velocidad por su lado, verlas, trasluchar y volver a la playa. Entonces todo lo que minutos antes había sido una secuencia de movimientos perfecta se ha convertido en desastre: El viento ha parado, he fallado la trasluchada, he visto que no eran ballenas sino delfines y que no eran dos sino 325676363451234!!!!!
Absolutamente impresionado he fallado 3 waterstarts seguidos viendo como un grupo de 15 o 20 delfines nadaban por mi lado y un terror indescriptible se ha apoderado de mi mientras trataba de visualizar todos esos documentales donde los pintan como criaturas súper inteligentes que juegan con los niños…aun así, yo no podía verlos como nada más que muchos peces enormes mientras yo me sumergía encima de mis 78l. Ya empezando a planear todo el grupo se ha puesto a mi lado, debajo de la tabla, delante, detrás, saltando, buceando y acompañándome durante un buen rato. Ha sido algo increíble donde se han mezclado todas las posibles emociones, pasando por el miedo a los impredecible, la sorpresa, la alegría de sentirme parte de algo único o la tristeza de que nadie más estuviese viéndolo. Todo este cúmulo de emociones me ha hecho navegar tan mal como he podido, derivando una barbaridad.

De vuelta a tierra he mandado a Josep al fondo a buscar delfines que obviamente no ha visto, como tampoco ha visto nadie mi forward…de modo que la experiencia de hoy me convierte en un gran afortunado para mí y para aquellos que me crean y en un esquizofrénico paranoide para los que no quieran creer.

Ahora, varias horas después, solo puedo maldecir el dichoso proceso de los marcadores somáticos que me ha permitido hacer un absurdo forward pero privado de disfrutar al 100% de una experiencia que muy probablemente jamás volveré a tener. Puedo afirmar eso sí, que ninguna de las mejores olas o tramuntanas de este invierno me han aportado sensaciones como lo que he vivido hoy…y que sin duda sigo necesitando una cámara acuática pegada a mi ser!

Saül.