Author: Empordà SUP Tripper
•7:47


10 de la mañana, el termómetro del coche marcando 3ºC y el agua a 14ºC. Un día horrible con un mar horrible dejado tras el imponente temporal de tramuntana que 24 horas antes había azotado el Empordà. Todo el país en alerta por frío, nieve, viento y yo allí, mirando unas condiciones mas que discutibles, autoproclamandome super hombre capaz de afrontar eso y mas.


Sigo mirando el mar que tal y como es habitual en Pals cuando esta grande, bombea series lejos, muy lejos. Delante algunas barras de espuma aparentemente inofensivas se ven envueltas en esa ebullición poco alentadora. Todo lo que siento me invita a largarme a tomar un café. Estoy convencido de que el suave offshore de la orilla es viento en el fondo, que la ebullición es corriente brutal y que las espumas llegan con la fuerza habitual de los temporales. Aun así, siempre que me siento super hombre no termino de pensar bien las cosas de modo que en 5 minutos estoy en el mismo ligar, mirando las mismas olas pero con el traje puesto, el gorrito de neopreno, los escarpines que he encontrado por ahí y la tabla.


1 contacto con el agua, no está tan fría, 2 llega una espuma, 3 ¡jod@#$&rrrrr que fuerza! Así, 5 segundos es lo que tardo en descubrir que el agua está helada y que será mucho mas difícil de lo que creía llegar a las olas. Para mas colmo la corriente es realmente bestial y me arrastra directo “al hierro” en unas condiciones donde no resulta demasiado correcto acercarse por allí.



Tras 356437 intentos inútiles por llegar al pico me veo arrastrado por un sin fin de olas que llegan de todos lados. El viento me impide remar, la corriente me arrastra y el frío me produce un dolor tremendo en las manos. Una tras otra las olas rompen donde no deberían romper desgastándome antes de haber empezado nada. Finalmente consigo quedar mas o menos colocado, ni mucho menos donde yo pretendía, pero al menos estoy en una zona donde todo parece bajo control.






Tras surfear dos olas y constatar que he mi nivel de disfrute ha sido <1millon decido abandonar y salir...ojalá fuese tan fácil. La salida se convierte en una odisea similar a la entrada intentando en todo momento no volver a ser arrastrado hacía “el hierro”. Me imagino empalado entre las olas tras una revolcada con el shorebrake y siento que seria una muerte absurda.


Ya en la arena, una vez mas, me veo obligado a asumir que no soy un super hombre. Mejor ir a casa de Josep, leer un par de revistas de surf en caliente y tomar ese café que hace exactamente una hora debería haber estado tomando.



Entonces Maria hace el único comentario que podía alterar mi percepción de lo que acababa de hacer cuando dice “Saül...Ha sido patético”.


Y pienso ¿patético?...patético es quedarse por millonésima vez en casa mirando la TV tras haber estado trabajando durante toda la semana, patético es pretender surfear solo en verano en bañador rodeado de canoas, colchonetas y niños pesado, patético es vivir convencido de que la felicidad la da la rayita de cocaína del viernes por la noche, patético es que lo mejor que pueda sucederle a uno sea que el equipo de fútbol que siente que le representa gane algo, patético es estar siempre esperando a que suceda algo sin intentar provocar ese algo, patéticas lo son infinitas de las cosas que hacemos los seres humanos, pero haber surfeado dos olas en una quilométrica bahía absolutamente solo, notando la fuerza del viento y el frío en mi cara y habiendo sido devuelto a la arena escupido por el mar, eso no es patético, quizás innecesario, pero en cualquier caso hoy he vuelto a ser participe de esas pequeña sensación de privilegio que de vez en cuando nos acompaña cuando salimos del mar.
Author: Empordà SUP Tripper
•8:10
  • Spot: La Fosca
  • Riders: Josep Parals & Saül Martínez
  • Fotos: Maria Diví
  • Condiciones:...ya era hora



Estaba absolutamente convencido de que 2010 iba a traer cambios. Estaba profundamente seguro de que el día 1 de enero iba a mostrarnos las novedades que llevamos meses esperando. Es ya tradición por aquí que justo tras fin de año suceda algo especial en forma de viento o olas. Es por ello (y por mi nula afición a las tradiciones) que hace tiempo que opto por escapar de cotillones, cava barato y demás para concentrarlo todo en una cena del copón en buena compañía.


9 de la mañana, empieza nuevo día, nuevo año y como no noto novedades significativas tales como alargamiento de pito o algo parecido voy a lo importante: Las previsiones. Desde la ventana...el mar plato, en la webcam del Estartit...el mar plato, pero mas al sur previs, cams y todo dan olazas.



Hace meses que no tengo la ansiosa sensación de que llega algo grande para surf, pero hoy si. Desayuno potente y encuentro con Josep en Pals.


Tenemos dos opciones: Creer que no hay nada tal y como Pals sugiere y morirnos del asco una vez mas o movernos donde la intuición nos dice. Obviamente la segunda es la buena.


La Fosca 2010



Al llegar la sensación es de alivio total. Hay olas, y aunque nada parece demasiado grande, tenemos sesión de surf asegurada. Mirando al mar tenemos 2 picos bien definidos. Uno a la derecha de la roca, pequeño pero bastante perfecto y otro pegado a las rocas de la izquierda aparentemente mas grande. En el agua poquísima gente y es que el cava barato hace estragos en fin de año.





A toda prisa entramos jadeando por el ansia y con todos los músculos fríos. Desde el mar, aparte de verlo todo mas bonito, lo vemos todo mas claro. Hemos entrado a la derecha de la roca y realmente desde aquí el otro pico se ve bastante grande.



Yo voy con mi nueva Ron House y aun no estoy 100% adaptado, me desequilibro con facilidad, me muevo con poca gracia esperando las olas pero no llevo meses esperando para ponerme a surfear lo mas pequeño así que nos movemos al pico de la izquierda.


Llegamos justo cuando entra un seria bastante grande y constatamos dos cosas: La primera es que acojona un poco cuado le pierdes la práctica a ver olas grandes, la segunda es que las olas tienen poco recorrido convirtiéndose a lo bruto en un tremendo shorebrake.



Y empieza la sesión...
Al principio todo sucede bajo un aparente control. Tanto Josep como yo vamos a por todo lo que aparece, grande o pequeño. Los encontronazos con el shorebrake son potentes, sobretodo porque la ausencia de agua te aplasta contra el fondo de arena, algo bastante desagradable, pero el surf en las olas grandes resulta perfecto, con tiempo de sobras para un par de bottoms potentes y un escape in extremis. ¡Cuánto tiempo esperando para algo así!






La Ron House responde a todo, agarrándose de una forma brutal gracias a las 4 quillas y siendo extremandamente estable pese a la potencia.








Pasado un rato empiezan a llegar “las olas”. El mar crece considerablemente sin previo aviso y una super serie nos destroza. El aparente control/calma se convierte en alerta y emoción. Toca ir solo a por las grandes para intentar asegurar el escape antes del shorebrake mortal.







En una de estas Josep clava la punta durante el takeoff, la punta se clava en el fondo y con su muslo revienta una aleta a la vez que esta destroza su muslo. Sin sangre, sin cortes pero el dolor le saca del agua. El moratón de mañana merecerá una foto seguro.







La misma ola que saca del agua a Josep me deja sin aire durante demasiado tiempo, aplastado contra la arena y tragando todo lo que venia detrás. Es en estos momentos cuando desearía que mi tabla fuese un corcho y no semejante armatoste, pero es lo que hay.









Ya recuperado vuelvo a empezar pero me siento con un 70% menos de energía así que opto por ser selectivo de caras a las sensaciones que quizás tarde en volver a sentir. Se que no aguantaré mucho rato así que pongo en marcha el modo suicida y termino perdiendo el remo en medio de todo el caos. Un pastón de euros de carbono desaparecidos vete a saber donde, cientos de litros de espuma reventándome por todos lados y todo el personal de la playa mirando sin saber si llamar a los bomberos o suponer que sé lo que hago.






Finalmente decido dar por perdido el remo y mientras trago agua voy haciendo números para ver como haré para comprar otro...¡pero allí esta, perfectamente colocado en la arena!.





Visto esto, y como no es plan forzar decido dar por acabada la sesión. Josep mientras, ha vuelto a entrar al otro pico para mantener su ostiazo caliente, pero aguanta poco.







Ya en la arena comentamos la sesión y los dos con una cara de acojone poco habitual proclamamos a los cuatro vientos que el stand up surf es la leche.



Espero que esta vez sí, esto sea la antesala de cambios meteorológicos importantes, que 2010 nos de salud y todos los tópicos habidos y por haber, pero sobretodo olas y viento sin los cuales no conseguimos disfrutar del resto de cosas.
Author: Empordà SUP Tripper
•14:19
Hace pocos años Antonio Damasio, un conocido neurólogo portugués, desarrolló una interesante teoría sobre el procesamiento emocional y como las emociones juegan un papel vital en la toma de decisiones llamada la “teoría del marcador somático”. Sintetizando, que esto va de surf y no de cerebros en acción, son las sensaciones corporales (sudor, taquicardia, cambios hormonales, etc) los que en su camino de vuelta al cerebro desencadenan y preceden la respuesta emocional consciente. Así, el miedo o la felicidad van precedidos de estos pequeños cambios que son los que en muchos casos y sin saber porque nos guían en nuestra toma de decisiones diarias.

¿Y esto a cuenta de que viene? Pues porque hoy ha sido un día de muchas sensaciones en el mar donde dichos procesos han jugado un papel fundamental.

Dos semanas después de la Pals Walk on Water tan lamentablemente tocada por una aburridísima tramuntana sin olas y tras una semana de condiciones perfectas que no he podido no oler hoy se presentaba un buen Garbí (SO) para windsurfear tranquilamente.

Con 4.5, 78l y 2 trozos de pizza fría en la barriga, aunque sin muchas aspiraciones más allá de bordos tranquilos (por la falta de olas), entramos al agua en un día 100% primaveral. 24 horas antes la televisión catalana anunciaba que a pocos kilómetros de Pals, en S’Agaró, se habían visto varios cetáceos…

Tras varios bordos tranquilos me propongo iniciar mis infructuosos intentos de forward loop, speedloop o algo que se parezca a una rotación hacia delante. Todos y cada uno de los intentos precedido por el marcador somático y el miedo asociado con su fatal consecuencia: Soltar el material, catapultas letales, pie dentro/pie fuera del footstrap, etc… Pero finalmente, quizás tocado por el sol y medio atontado o quizás motivado por la confianza he visto como encadenaba a la perfección toda la secuencia de movimientos con una verticalidad exquisita sintiendo en cada momento una ausencia total de emoción/miedo=control total!
Bien, con un forward en mis espaldas y sintiéndome el mejor windsurfista del universo me he planteado la segunda tontería del día…ir súper lejos a ver si salían los cetáceos que anunciaron en la TV.

A una distancia de la playa considerable, más o menos donde si el viento se para la lías de una manera tremenda, he visto a unos 20 metros dos “peces” grandes saltando custodiados por varias gaviotas. Obviamente lo primero que he pensado es que eran ballenas. Con cierta seguridad he decidido pasar a toda velocidad por su lado, verlas, trasluchar y volver a la playa. Entonces todo lo que minutos antes había sido una secuencia de movimientos perfecta se ha convertido en desastre: El viento ha parado, he fallado la trasluchada, he visto que no eran ballenas sino delfines y que no eran dos sino 325676363451234!!!!!
Absolutamente impresionado he fallado 3 waterstarts seguidos viendo como un grupo de 15 o 20 delfines nadaban por mi lado y un terror indescriptible se ha apoderado de mi mientras trataba de visualizar todos esos documentales donde los pintan como criaturas súper inteligentes que juegan con los niños…aun así, yo no podía verlos como nada más que muchos peces enormes mientras yo me sumergía encima de mis 78l. Ya empezando a planear todo el grupo se ha puesto a mi lado, debajo de la tabla, delante, detrás, saltando, buceando y acompañándome durante un buen rato. Ha sido algo increíble donde se han mezclado todas las posibles emociones, pasando por el miedo a los impredecible, la sorpresa, la alegría de sentirme parte de algo único o la tristeza de que nadie más estuviese viéndolo. Todo este cúmulo de emociones me ha hecho navegar tan mal como he podido, derivando una barbaridad.

De vuelta a tierra he mandado a Josep al fondo a buscar delfines que obviamente no ha visto, como tampoco ha visto nadie mi forward…de modo que la experiencia de hoy me convierte en un gran afortunado para mí y para aquellos que me crean y en un esquizofrénico paranoide para los que no quieran creer.

Ahora, varias horas después, solo puedo maldecir el dichoso proceso de los marcadores somáticos que me ha permitido hacer un absurdo forward pero privado de disfrutar al 100% de una experiencia que muy probablemente jamás volveré a tener. Puedo afirmar eso sí, que ninguna de las mejores olas o tramuntanas de este invierno me han aportado sensaciones como lo que he vivido hoy…y que sin duda sigo necesitando una cámara acuática pegada a mi ser!

Saül.
Author: Empordà SUP Tripper
•16:41

Frio, lluvia, nubes y ni por asomo, un atisbo de primavera por ningún lado. Así ha sido nuestra Semana Santa pasada por agua. Pero vayamos por partes…

A primera hora del primer día de vacaciones un coche en contra dirección conducía por la calle que a veces, en Pals, nos lleva a nuestro pequeño paraíso de viento y olas… ¡Bienvenidos al mundo de los veraneantes cansinos! Son domingueros, pero se quedan varios días, y se sienten como estrellas de Hollywood, acaparando las calles y los restaurantes con sus andares, sus niños impolutos con aspecto de teniente coronel fascista en miniatura, sus cochazos, el jersey azul marino en los hombros y esa expresión que suele parecerme sugiere que no lo están pasando bien. Y es que siempre me ha costado entender porque, si las playas, los paisajes, las comidas, etc son las mismas, ellos vienen solo cuando toca pero alardeando de lo mucho que aman estos sitios y estas playas, para maldecir luego el clima y volver antes de tiempo a su ciudad corrompida por el polvo y la monotonía, donde hace exactamente el mismo frio y cae la misma lluvia.

Mientras tanto, nosotros seguíamos felices en nuestro mundo de ilusiones que vienen del mar, así que con previsión e intuición sobre la mesa, empezamos a elaborar distintos planes de ataque modulados en función de windsurf o surf. Planteado así, tuvimos que hacer un sinfín de modificaciones motivadas por los repentinos cambios del panorama meteorológico. Empezando por suspender la tan esperada Pals Walk On Water y terminando por recorrer medio Empordà sin comernos nada. Y es que muchas veces lo que ansias lo tienes frente a tus narices y no lo sabes ver.

Días previos…


Sin saber qué pasaría con el tiempo y pese oler la posibilidad de lluvia que haría aplazar la Pals Walk On Water, Josep y yo nos lanzamos en travesía de Pals al rio Ter, para tener una idea clara de lo que teníamos previsto hacer.

Con un mar plano perfecto, buena temperatura y una suave brisa, avanzamos durante 30 minutos hasta la desembocadura del Ter para dedicar otra media hora a subir rio arriba. Allí descubrimos un sinfín de especies de pájaros que dejó por los suelos nuestros ínfimos conocimientos en ornitología. Quizás por eso, o por invadir su territorio, una cigüeña optó por dispararnos KK desde el aire.


Día X de Semana Santa

Llega la previsión anunciada así que llueve y hace frio pero decididos, salimos dirección a St. Martí d’Empuries esperando encontrar algo. Allí, un motivadísimo surfista intenta disfrutar de las babosas olas que se acercan penosamente. Mientras, nos vemos rodeados por 3245467535 personas en formato excursión guiada que gritan “¡mira nene el guinsurf, míralo!” (Cabe recalcar que era un surfista, no un windsurfista).
Visto el panorama huimos dirección al Estartit donde un hombre rodeado de niños llenaba de agua y aire un cohete fabricado con botellas de plástico que emprendía un patético vuelo de pocos metros ante la decepcionada mirada del público (de las olas ni hablamos, más interesante era el cohete).

Finalmente, tras valorar la opción de abandonarnos al alcohol para superar el día, decidimos que ese no es nuestro estilo y volvimos a Pals donde, mira tú por dónde…había buenas olas. Sin fotos, para no abandonar nuestras buenas maneras, disfrutamos de una sesión tranquila y con intervalos de Sol. Pasado un rato, para desgracia de Gerard y suerte de Josep y mía, entró un potente NE para 4.5 que en pocos minutos convirtió Pals en Pozo Pals. Buenas surfeadas y mejores saltos mientras bordo a bordo cruzábamos unas miradas con Josep que lo decían todo.


Después de la sesión, en un exquisito local de Pals, repleto de lo mejorcito en productos del Empordà (L’era d’en Saulot), María, reportera oficial de Suptripemporda, exponía una pequeña colección de sus fotos mientras en paralelo, una marca de cerveza artesanal made in Girona (Mosca) refrescaba el panorama. Risas, comida, el barça ganando y la alegría de reencontrarme con buenos (y surferos) amigos de toda la vida para redondear en positivo un día que empezó con sabor a agrio. Y me pregunto ¿me hubiese sabido tan bien esa tarde si no hubiésemos tenido una mañana horrible?


Día XX de Semana Santa
Gerard no sabe si romper su cabeza contra una farola. Nos enteramos de que mientras recorríamos medio Empordà, spots como la Fosca, Torrevalentina o S’Agaró estaban funcionando bastante bien. Pero hoy ya es otro día y en Pals, un frio terrible con lluvia atemorizaba un NO que no se atrevía a entrar. Finalmente pero, pudimos disfrutar de una pequeña sesión de sideoff para windsurf con olas pequeñas que sin saber cómo ni porque terminó en tsunami. Un maretón enorme llegó de golpe al tiempo que el viento desapareció por completo. Era el momento de planear otro escape hacia spots mas ordenados, pero el cansancio y el frio me hicieron desistir mientras Gerard salía volando hacia la Fosca. Un par de horas más tarde lamentaría mi decisión de ir sin tabla a hacerle unas fotos.


Derechas e izquierdas larguísimas, barridas por un buen sideoff aparecían en un orden casi matemático a la derecha del spot ante mi atónita mirada y las collejas imaginarias que me fui dando pensando en el momento en que decidí cambiar la tabla por la cámara de fotos.



Allí Gerard fue reconocido por un bodyboarder seguidor del blog. Personalmente le invitaría a unas cañas y unas tapas para devolverle el buen sabor que nos deja saber que hay gente que nos lee, pero al no poder ser le dejamos una foto en modo de agradecimiento esperando que se acerque a la Pals Walk On Water.


Día XXX de Semana Santa


Lo bueno se termina…para algunos, esos ya hace días que maldicen la semana en su asqueada y pésima convivencia con la meteorología. Nosotros madrugamos a nuestra manera y sonriendo, es decir, a las 10 llegamos a Pals donde comprobamos que hay algunas olas, no muy buenas, pero suficientes como para darle a la mañana el color que nos apetece darle y despertar el apetito que anestesiaremos a base de arroz caldoso.

Pero antes de eso una sesión para jugar tras descubrir que poca cosa mas se podia hacer.

Así se podría dar por finalizada esta Semana Santa pasada por agua en que algunos han aguantado estoicamente pese el frio, negándose a aceptar que su vuelta al trabajo no es menos rutinaria que su aprovechamiento de las vacaciones.
¿Y eso es todo, 3 días mal contados de surf no muy bueno con 4 fotos oscuras, 50 mil palabras exageradas para un blog, lluvia y frio? Pues no, eso es solo una pequeña esquina de otra cara de la moneda. Para olas perfectas, tamaño y sol existe Indonesia y similares. Para quien quiera entender porqué nos gusta lo que hacemos, porqué nos gusta donde estamos, porqué el frio no molesta ni las nubes ni la lluvia dejo una pequeña lista de las cosas que han sucedido estos días en la otra cara de la moneda, aunque para gustos colores.


Cosas sucedidas otros X días de Semana Santa:
  • La sobredosis de barbacoas de Kefta un día y entrecot otro.
  • La salida nocturna con luna llena que no hicimos pero lo que moló contar que lo haríamos!
  • El café caliente mientras fuera llovía.
  • La charla pre/post wind/surf/sup.
  • La exposición de Maria, el humus, la cerveza y los amigos.
  • La ridícula excursión con Gerard en moto de 49cc a 10km/h.
  • Ver que nosotros sonreíamos pese el clima mientras los demás se aguantaban las ganas de llorar.
  • El arroz de Pals.
  • Las ensaimadas de Calella de Palafrugell.
  • El conocimiento meteorológico de Gonzalo y su análisis de las nubes altas/bajas.
  • Volver a ver a un amigo navegar en Pals y saber que se quedará.
Y un largo etcétera quizás escrito en un lenguaje incapaz de ser comprendido por aquellos que se acostumbraron demasiado a mirar hacia el cielo para decidir si ser felices olvidando las raíces que crecían bajo sus pies.
Author: Empordà SUP Tripper
•16:09
  • Spot: Pals
  • Riders: Josep Parals & Saül Martínez
  • Fotos: Maria & Joan Diví
  • Texto: Saül Martínez.





Sabado 7 de Febrero

A las 18:00 Girona empieza a teñirse de negro ante la amenazante llegada del “super frente” que los meteorólogos llevan anunciando en la tele, con esa especie de satisfacción que transmiten cuando se acerca algo mínimamente espectacular.




Hablan de fuerza 10 en el Golfo de León y Empordà (no me lo creo), hablan de olas enormes en la zona norte de la Costa Brava (tampoco me lo creo) y es que mucho se podría decir y discutir sobre el tamaño de los petardos que deben fumarse los que hacen algunas de las previsiones en determinadas cadenas.

Josep me confirma que en Pals acaba de entrar el viento, pero ni olas gigantes ni huracán. Así, a medida que pasan las horas, más claro veo que quizás cuadre una buena sesión de WindSUP y a las malas (o buenas según se mire) una de SUP a pelo y tan contentos.

Domingo 8 de Febrero

El día amanece radiante en el Empordà, con una buena temperatura pero ni rastro de viento a primera hora. Así que desayuno de relax y dirección a Pals a constatar in situ como están las cosas.
Al llegar, algunas caras conocidas y desmotivadas deambulan por el parking ante la ausencia de viento, mientras yo puedo permitirme el lujo de ponerme la mar de contento al ver que hay viento suficiente para hacer una de WindSUP junto con olas nada despreciables.

Llega Josep y montamos sin pensarlo. Severne Blade 4.5/Extremist con los footstraps por mi parte y Severne S1 4.7/Superfish por su parte.



Le saco algo de ventaja y entro antes que el después de comerme el material por todos los lados tras un pequeño encontronazo con un shorebrake traicionero. Rompen varios picos, los mejores parecen dos al fondo y uno más cercano pero también más constante, así que tras dar varias vueltas por la zona ciño hacia el pico cercano motivado por la ansia, ya habrá tiempo de ir a por los otros (o eso creo).


Cojo la primera ola, una ola pequeña, perfecta para comprobar cómo se aprovecha en este tipo de condiciones la potencia extra de la vela empujada por un sideoff de NO perfectamente orientado junto con el volumen extra de la tabla. Con una tabla de wind de olas tradicional me hubiese comido los mocos, sin la vela estaría quejándome del viento pero tal y como voy hago bottom de frontside + cutback + backside + cutbak+ frontside + cutback + a por otra!

Visto lo visto me decido a ir a por uno de los picos lejanos. Me veo obligado a dar un par de vueltas porque no llega la serie y entonces veo a Josep que no consigue entrar. Algo está fallando en la orilla, algo que en 20 segundos fallará también donde yo estoy: ¡El viento se para!...se para tanto como para tener que volver remando con la vela encima de la tabla.

Hace 12 meses no hubiese entrado al agua siquiera, hace 12 meses estaría maldiciéndolo todo, hoy simplemente he nadado un rato pensando en el remo mientras veía a Josep y Alain empezar a surfear con él.




Así que Plan B en marcha, sin footstraps, sin vela y sin viento empezamos la sesión tradicional en plan “aquí no ha pasado nada”.



Tras los mega Levantes siguen faltando un par o tres de Tramuntanas que coloquen los fondos (y nuestras ansias de windsurf) donde tocan pero no por ello se disfruta menos. Y es que cuando con mar de NO hay olas en Pals, pese a ser algo difíciles de coger, abren tantísimo y el mar se pone tan azul que la mínima expresión de surf se convierte en perfección.






Así pasamos el rato suficiente como para que mis costillas vuelvan a doler y nos sintamos satisfechos. Podemos retirarnos en paz una semana más, con las buenas sensaciones pegadas a nuestros cuerpos para el resto del día y la mirada puesta en la semana que entra ante las nuevas previsiones anunciadas.