Author: Empordà SUP Tripper
•8:54

  • Spot: Pals
  • Riders: Josep Parals & Saül Martínez
  • Fotos: Maria Diví
  • Texto: Saül
Sábado 21 de Febrero

Dos días antes de la llegada del tan anhelado fin de semana, todas las previsiones apuntaban hacia una suculenta Tramuntana.
Convencido de que habría viento y con el buen sabor de boca de saber que, en caso de pinchazo, las olas estaban aseguradas cargué la despensa de contenido hipercalórico con mis mejores intenciones.


El sábado despertó demasiado tranquilo, pero Mr. Windguru no daba viento hasta las 13h así que paciencia. Al llegar a Pals unas cuantas micro-olas me sirvieron de entretenimiento durante un rato.



Y entonces llego la constatación empírica de que el becario politoxicómano de Windguru ¡está de vacaciones! A las 13h en punto entro de golpe un Gregal estupendo para mi Severne Blade 4.5 & 88l-78l. Junto a un viento noble y constante el mar empezó a crecer considerablemente alimentando en mi mente condiciones perfectas para los días siguientes cuando girase a Tramuntana.


Domingo 22 de Febrero

A primera hora de la mañana la previsión de viento se había ido bastante por los suelos. Ahora solo cabía esperar a que el maretón del día anterior no fuese algo pasajero y que al menos pudiéramos darle al Paddle en unas condiciones mínimamente dignas.
Como muchas otras veces Pals engañaba desde la orilla. En un Spot donde generalmente las olas rompen bastante lejos, a veces resulta difícil tener una idea precisa de las condiciones. Ello implica que muchas veces descubres un fantástico día justo cuando llegas al pico, mientras 5 minutos antes en la arena, te planteabas entrar al agua convencido de que ibas a hacer el tonto.
Tras convencer a Josep del pico que creo merece la pena nos acercamos y ¡sí!, funciona mil veces mejor de lo que parecía. Solo hay que ser paciente y el mar te recompensa con una ola de metro/ metro y medio larguísima. Así que nuestras caras de rancio, propias de llegar a la playa y creer que perdemos el tiempo, se desvanecieron dando paso a la tensa sonrisa de la satisfacción durante el resto del día.

Lunes 23 de Febrero

Al llegar a Pals constato que no hay mucho viento aunque la orientación ya es Tramuntana y las olas se han ordenado considerablemente.
En mi estado de hiperactividad windsurfística monto 4.5 y saco 78l y la Starboard Extremist para cambiar sin perder el tiempo si las cosas fallan.
El primer contacto con tabla pequeña resulta increíble. Todo augura un día perfecto de windsurf, con sol, calor y olas. Pronto llega Josep con sus gritos al bajar una ola grande. Pero lamentablemente, tras tragarme 453522 veces el shorebrake y ser incapaz de salir, me veo obligado a asumir que el viento ha bajado muchísimo.
Seguir teniendo la posibilidad de disfrutar de los lunes al sol resulta un lujo fácilmente apreciable por cualquiera, pero mil veces más por aquellos que sabemos lo que es perderse un día de viento/olas encerrado en algún lugar.





Plan B: Toca sacar a La Bestia.
Hay buenas olas en distintos picos, pero mi fascinación hacia la ola que se forma al final de los apartamentos me lleva directo a ella. Mientras, Josep sigue con 4.7 y 68l apurándolo todo en cada salida y surfeando como un caballero, pero finalmente la ausencia de viento le hace desistir.
Entonces sucede…veo llegar una buena serie, traslucho, meto los pies en los footstraps y empieza una surfeada a base de 4.5 y Extremist memorable. En cada giro estoy convencido de que voy a caer, pero nunca caigo, en cada giro estoy convencido de que la ola se desmontara encima de mí, pero nunca se desmorona.

No resulta la surfeada más espectacular ni la ola más grande el mundo, pero para mí se convierte en lo mejor del día, en la demostración del poder de una tabla de paddle más allá del surf y en el poder aprovechar condiciones que en otras circunstancias me tendrían sentado en la arena mirando escarabajos peloteros.


En el rato que seguirá el viento volverá a subir y Josep podrá atacar de nuevo mientras yo juraré amor eterno a mi Extremist.


A las 14h retirada y graciosísima charla con el paleta que está arreglando el paseo:
-Paleta: Chico…porqué han “ballao” las dunas?
-Yo: Porqué hay una planta autóctona que quieren proteger.
-Paleta: No, no…que planta ni que mariconadas…aquí los americanos enterraron algo...algo radioactivo, que llevo aquí 2 semanas y ¡estoy fatal!
-Yo: Será la Tramuntana…que nos vuelve locos.
Author: Empordà SUP Tripper
•14:57
Domingo 15 de Febrero
  • Spot: La Fosca-Platja del Castell
  • Distancia: 1.85 millas
  • Riders: Josep Parals & Saül Martínez
  • Texto: Saül Martínez
Viernes N-NE, Sabado NE-E, en Pals caos y desorden...¡tiene que haber olas seguro!
El primer contacto resulta un tanto desolador por el frio y el NE que sopla suave pero incomodo desordenándolo todo, así que nos ponemos en marcha dirección a la Fosca.
La llegada resulta patética, Josep y yo mirándonos a través de las ventanas del coche y de fondo el mar absolutamente planísimo mientras 50mil domingueros juegan a las palas, pasean los perritos y se relajan: Un drama.
Salimos pitando dirección a Torrevalentina que resulta más de lo mismo así que ante la desesperación solo se nos ocurre hacer una pequeña travesia: La Fosca-Platja del Castell.

Si bien la Fosca es una zona de veraneo, conocida en invierno como un buen spot de surf cuando las condiciones cuadran, el Castell es una playa situada a un par de millas de distancia caracterizada por ser extremadamente virgen, sin apartamentos ni hoteles ni nada que estropee la costa o el paisaje al estilo típicamente Marbellí que ha azotado esta zona durante los últimos años.



Así que pese al ligero Gregal que sigue soplando y un frio desconocido este invierno, nos ponemos en marcha, constatando que tanto la Superfish como la Extremist son totalmente válidas para las travesias.

Durante el camino muchos cormoranes pasan a nuestro alrededor mientras diminutas medusas indestructibles por el frio hacen acto de presencia de vez en cuando.

Mientras, Maria nos sigue andando por el camino que une estas playas y sacando algunas fotos al tiempo que se entera de los comentarios que algunos paseantes sueltan al vernos “andando sobre el mar”.

Al cruzar la última roca que delimita la Fosca uno descubre escondido un lugar mágico, S’Alguer o la constatación empírica de cómo fueron y deberían ser todas las cosas en este lugar llamado Baix Empordà.




En S’Alguer, un pequeño grupo de pintorescas casitas de pescadores se agrupan formando hoy lo que un día fue la primera barraca de pescadores, fechada en 1434. Un lugar refugio de pescadores y coraleros que ha permanecido casi inalterado gracias a la persistencia de gente comprometida con lugares como estos.



Pasando por delante uno es incapaz de no soñar en una vida distinta, mientras imaginamos lo que sucede dentro de la única casa que muestra humo por su chimenea o vemos a dos personas comiendo “Garoines” frescas directamente arrancadas de las rocas. Paralelamente Josep va un poco más allá y plantea un paraíso parecido pero con viento de izquierdas y olas de 2 metros…¡y los sueños sueños son!





Costeando cada roca de vuelta nos empapamos del mar, las corrientes y los sonidos que quizás últimamente teníamos un tanto olvidados al perseguir olas y viento, dejando un poco de lado que a veces andar sobre el mar es suficiente.
Author: Empordà SUP Tripper
•11:31
  • Spot: La Fosca & Pals
  • Riders: Gerard Alonso, Saül Martínez & Josep Parals
  • Foto: Monica Bedmar & Maria Diví
  • Texto: Saül Martínez.
Viernes 24 de enero

Tras una semana tremendamente intensa de trabajo y muchas horas delante de un ordenador veo acercarse un fin de semana sugerente aunque de previsiones extrañas. Un fuerte viento de poniente tiene que azotar nuestras costas mientras en el norte olas de más de 14 metros saludaran al personal. En Pals, las previsiones se vuelven locas anunciando al unísono mistral, poniente, garbí y nada, mientras el mar permanece en una calma total que hace más sugerente tomarse un chocolate caliente que crearse expectativas para una jornada de “algo” en el mar.

Tras un poco de caza y captura de leña (que aquí el invierno es frio y el calor caro) y una cena hipercalórica compruebo por última vez las previsiones y me voy a dormir casi llorando.


Sabado 25 de enero

A las 10 de la mañana me llama Gonzalo para decirme que rachas de casi 70 nudos mantienen a todo el mundo en la arena en Castelldefels. Las webcams por esas zonas muestran un vendaval y olazas pero aquí todo permanece tranquilo…o eso parece.
Pals no está funcionando pero el extraño comportamiento del mar hace que Gerard y yo salgamos disparados a buscar una posible ola.


Primer contacto: Torrevalentina.



Una buena ola abre a lo largo de la costa muy tocada por un potente sideoff. Si hay que quedarse no voy a dudarlo. Ya me veo que mi Severne Blade 4.5 y la Extremist haciendo el animal. Pero Gerard no viene preparado para tanto viento así que nos movemos un poco.


Segundo contacto “El definitivo”: La Fosca.



El panorama resulta espectacular. Una ola no muy grande rompe a la derecha de la característica roca que da nombre a esta playa. Al otro lado, una masa de agua gigantesca rompe a la perfección suavizada por el offshore que aquí también acompaña. No hay nadie surfeándola y como siempre sucede en estos casos, al no tener una referencia humana en la fotografía todo parece más pequeño.


Tras evaluar la situación decidimos un plan de ataque perfecto: Primero a por la pequeña para calentar y después a por Goliat.

Llega Josep en pocos minutos y todos en el agua constatamos que la potencia del offshore reforzado por el paso de las olas resulta extremadamente molesto. Pese a ello la sesión va resultando magnífica.

En un momento de motivación extrema algo sesga mi percepción del tamaño de las cosas y decido ir a surfear el monstruo que tenemos a la izquierda. Entonces sucede no inevitable en estos casos. Una de las series más grandes del día hace acto de presencia mientras remo con todas mis fuerzas hacia afuera. Lo veo tan grande y tan poco claro que en 0’5 decimas de segundos tomo una decisión absurda basada en mi primitivo instinto de supervivencia. Valoro en este tiempo lo que sucederá si me rompe encima, el tirón, el revolcón, no sé donde tengo las rocas, no sé cuando termina la serie… y cometo el error de soltarme el invento.


Por suerte no sucede nada y simplemente salgo escupido por detrás de la ola envuelto en millones de diminutas gotas de agua. Plan abortado y vuelta a la derecha.


Poco a poco parece que las cosas vuelven a calmarse y Gerard decide ir a por el pincho para probar la ola de la izquierda que media hora antes me ha dejado en shock. Viéndole a él, junto con 2 surfistas mas, esperar la serie tranquilamente me lleno de valor y vuelvo a por ella.


Sigue siendo enorme pero me siento confiado. Sin saberlo estoy a punto de surfear a SUP las 3 olas más grandes que he cogido hasta el momento. Quizás el mismo pánico que minutos antes me hizo cometer el error de soltar el invento se dedica ahora a coordinar cada uno de mis movimientos, pero lo cierto es que en ninguna de esas olas comento un error, ni siquiera una caída.

Fuera no hay nadie para captar este momento en una fotografía, solo está Josep mirando. Él será quien horas más tarde me dirá que mientras bajaba la ola una pared de 2 metros pasaba por encima de mi cabeza.

Domingo 26 de enero


Resacosos de la sesión de ayer volvemos a encontrarnos en La Fosca. El mar ha hecho la clásica jugada mediterránea de ser absolutamente distinto a como era el día anterior. Del gigante no queda más que una orillera cerrona mientras que en el otro lado de la playa lo que parece ser una fofa y enana ola resulta ser un juguete perfecto.


Me enfado conmigo mismo al no tener condiciones como las del día antes e igual que un niño consentido remo sin ganas olas que nunca llego a coger hasta que absolutamente desmotivado salgo del agua.


Entonces veo los colores, la luz, el contraste, Gerard haciendo un cutback perfecto a 3 metros de las rocas y Josep surfeando hasta la orilla una larguísima izquierda. ¡Que he estado haciendo todo este rato!

De vuelta al mar surfeamos durante horas facilísimas y largas olas todos juntos hasta la extenuación.




Lunes 27 de enero


Puesto que Gerard y yo tenemos la suerte de disponer de un lunes libre quedamos temprano para ver que tal el panorama por Pals dado que hay un parte de Tramuntana que, o bien entra y se hace windsurf o bien no entra y trae olas.



Se cumple lo segundo en modo glassy y perfecto pero sin sol y con frio así que un croissant&cacaolat mas tarde entramos.


A falta de una buena Tramuntana que ponga la arena en su sitio los fondos siguen siendo extraños pero no por ello malos. Como en las últimas ocasiones en Pals, hoy también toca moverse un poco para ir descubriendo el funcionamiento de cada pico. Desde una ola más cercana a la orilla veo a Gerard surfear mas legos una larguísima barra de derechas que todo el rato parece que vaya a desmoronársele encima pero que nunca lo hace.

Pasa el rato y el cansancio acumulado empieza a notarse en forma de frio y agarrotamiento pero llevamos detrás dos días perfectos y eso nos ha llenado de confianza. Una confianza que si bien dos días antes no me fue tomada en cuenta por el mar hoy pasará factura.


En una ola no muy grande algo sale francamente mal. Caigo no sé como golpeándome con una fuerza brutal las costillas contra el canto de la tabla. Me vuelvo incapaz de respirar ni una sola gota de aire mientras un intensísimo dolor irradia toda mi caja torácica, grito de dolor y tras el grito respiro. Al salir del agua siento que me recupero poco a poco, tanto como para verme capaz al poco rato de volver a entrar. Pero cada remada se traduce en una patada de karate en mis costillas así que abandono. Respiro y duele, rio y duele, toso y duele, no hago nada y duele.


Vuelta a casa a comer y el dolor se vuelve cada vez más intenso. Me he roto cosas, se a que duele el dolor y este me asusta así que voy al hospital a respirar gripe mientras espero para que traten mi hipocondría. Finalmente nada roto, solo un esguince intercostal y una contusión de caballo.

Tocará reposo entre semana para volver de nuevo al agua en unos días con la humildad en su sitio y el respeto entre ceja y ceja.

Saül.
Author: Empordà SUP Tripper
•13:45
Sábado 10 de Enero
  • Spot: Pals
  • Riders: Saül Martínez & Josep Parals


Hace aproximadamente 1 mes y medio, en el transcurso de una brillante sesión de SUP en Pals, tras clavar totalmente la punta y convertir mi tabla en el submarino Neptuno caí mal, muy mal, sobre mi rodilla derecha encima de la tabla. El resultado fue un dolor intenso y demasiado extraño como para ser normal. De esos de “joder, nunca me ha dolido esto así…”. Gracias a las brillantes artimañas que nuestra mente se inventa para negar posibles evidencias seguí con la sesión y con las otras que vinieron a lo largo del mes siguiente en forma de windsurf o SUP. Pero visto que en silencio, mi rodilla seguía doliendo y que en el fondo soy un hipocondriaco de libro me decidí a que una resonancia me mirase por dentro. Resultado…nada! Pero nada de nada de nada! Y eso, pese a tener la absoluta certeza de que jamás me hubiese operado a no ser que mi pierna se desprendiese del cuerpo, alegra y motiva.

Así pues, con percepción de rodilla nueva y parte más que interesante, he salido disparado hacia Pals. Conforme me acercaba lluvia, barro, nubes amenazantes, ambulancias en la carretera (que siempre dan mal rollo) pero un total convencimiento de que algo aprovechable estaría esperando.


Al llegar, panorama de ensueño. Olas perfectas a lo largo de la playa rompiendo más lejos que de costumbre (seguimos con fondos extraños) y un offshore poco habitual por aquí, pero que últimamente nos acompaña asiduamente, dándole al paisaje un aspecto de Spot de lujo difícil de digerir.


Para no romper la dinámica de los días perfectos al venir solo no hay fotos. Solo las que hice rápido y enfocando mal con ansias de entrar antes de pelearme durante 5 minutos con la cremallera de mi traje y tras mandarle a Josep el mensaje de aviso de rigor.

Una vez en el agua la primera sensación ha sido de “seguimos con el BrainTraingin”. Todos los picos parecían buenos pero uno tenía que ser mejor que el otro así que he remado a lo largo de la playa haciendo test de cada uno de ellos. Esta es una de las grandes ventajas que le encuentro al SUP. Puedes hacer grandes desplazamientos cambiando de pico haciendo una inversión física mucho menor a la que haríamos remando con tabla de surf.

Surfeadas fáciles aun forzando el late take off por un offshore a ratos demasiado intenso. Las olas sin ser excesivamente largas venían con bastante potencia abriendo con tal perfección que los 20 metros de surfeada te parecían eternos.

Lamentablemente pasados unos 60 minutos todo ha empezado a bajar. Seguían llegando buenas series pero a intervalos de tiempo cada vez mayores y un profundo sentimiento de ser tonto por haber dormido hasta tan tarde me ha estado dando vueltas durante un buen rato. Al poco ha llegado Josep haciendo su mejor truco, como él dice: “llegar tarde”.

Pese al bajón, Josep ha entrado en una especie de racha goleadora cogiendo olas buenísimas una detrás de otra mientras yo sucumbía a la depresión por no cuadrarme nada. Como en lugar de llorar he procurado corregir y buscar, finalmente he conseguido ser correspondido con unas cuantas olas más.

Finalmente las esperas se han hecho eternas y las remadas en vano así que hemos dado por finalizada la sesión. Un día más en el agua no es simplemente un día más y eso hoy nos lo llevamos a casa Josep y yo.

Author: Empordà SUP Tripper
•2:39

  • Spot: Pals
  • Riders: Josep Parals, Gerard Alonso & Saül Martínez
  • Fotos: Mónica Bedmar & Maria Diví
  • Condiciones meteorológicas:...Feliz 2009!!!!

La gripe y el resfriado común no dan tregua alguna y por mas SUP o windsurf que hagas, aunque te sientas un superhombre por resistir la dura tramuntana de invierno en el Empordà y pese a cubrirte con 5mm de neopreno, cuando menos te lo esperas, estornudos letales cargados de virus llegan, ven y vencen en plan centuria romana dejándote 4 días absolutamente KO.

Esta situación ha caracterizado mis últimos días, viendo como en un patético estado febril y delirante las horas pasaban entre cuatro paredes y dos millones de documentales en la TV. Algo diametralmente opuesto a lo previsto para estas vacaciones.

Gracias a Dios (aunque más probablemente gracias a los leucocitos) para la noche del 31 de diciembre me sentía al 75%, llegando al 95% con una sobredosis de anticatarrales. Eso nos permitió tirar adelante con el plan de cena&relax en Pals con Gerard y Mónica y esperar un improbable regalo del mar para el primer día del año.

Diez horas después del cambio de año Josep me llamaba para decirme que se metía en el agua, 30 minutos después Gerard me confirmaba que “algo” estaba rompiendo y en 15 minutos nos plantábamos delante del mar.

Nos daban los buenos días olas pequeñas pero bien formadas, probablemente residuo del mega temporal de los días pasados (recalcar que en Pals el mar saltó por encima de las dunas, eliminando alguna de ellas, saltó el paseo e inundó los parkings).

Gracias a ello tuvimos una sesión tranquila y divertida de un par de horas con una temperatura excelente, algo que en forma de windsurf, surf y ahora SUP viene siendo habitual por estas fechas año tras año.

Tras la sesión teníamos prevista una barbacoa en la playa pero 4 nubes y una bajada drástica de la temperatura nos hicieron modificar el plan. Durante la comida una sensación se hacía patente en mí agotado y físicamente maltrecho cuerpo tras la batalla contra los virus: ¡Ya estoy al 100%!

Y es que no es lo mismo afrontar la enfermedad con o sin expectativas. La motivación constituye un precursor del bien estar y este se convierte en elemento clave para alentar nuestra búsqueda de una finalidad, todo ello sazonado con la consecución de nuestras metas evoca un estado de euforia final que se traduce en lo que todos comúnmente llamamos felicidad. La felicidad es la variable psicológica que más fuerza ejerce sobre el reforzamiento de nuestro sistema inmune con lo cual y perdón por el rollo…¡¡Las ganas de hacer SUP curan!!
Feliz 2009
Saül.

Author: Empordà SUP Tripper
•2:25
Sábado 19 de diciembre

  • Spot: Pals


  • Condiciones meteorológicas: Olas preciosas & viento suficiente.


  • Riders: Saül Martínez, Josep Parals & Gonzalo Sapisochin.


  • Fotos: Maria Divi & Ciber99 (Haz clic en su nombre y no dejes de visitar su web).

Algunas previsiones anuncian un reforzamiento de la tramuntana que lleva días soplando caprichosamente en distintas zonas del Empordà.
El día antes y en mi caso, por sorpresa, un potente viento del norte golpeaba la playa de Pals mientras yo peleaba infructuosamente con mi moto tras tenerla dos semanas parada a la intemperie. Tras aplicar el plan alternativo “novias al rescate” y navegar un rato, el sábado se presentaba interesante: Olas o viento o olas & viento harían acto de presencia con total seguridad.

Quedamos temprano con Gonzalo, otro incondicional de Pals, que tras dejarse la rodilla en Jericoacoara y recuperarla en Barcelona vuelve a estar al 100%. El panorama era desolador para las expectativas windsurfísticas de Gonzalo pero más que satisfactorias para mí (esta confrontación de sensaciones entre desolación Vs satisfacción es lo que distingue al que tiene un SUP del que no).

Los fondos han cambiado en estas últimas semanas y nuevamente aparece una izquierda abriendo perfectamente lejos de donde solemos surfear. Unos cuantos metros más lejos, exactamente encima de una duna, alguien dispara las únicas fotos que tendremos de dos días dignos de haber sido fotografías por todos los ángulos posibles. El fotógrafo en cuestión, conocido como Ciber99, lleva algún tiempo acercándose a Pals a captar sensacionales imágenes de los días de tramuntana, pero esta vez y ante el fallo del viento se dedicó a sacar fotos de surf.




Después de 2 horas de SUP la tramuntana empezó a subir lo insuficiente como para navegar en windsurf pero lo excelente para montar mi Severne Blade 4.5 a la The Extremist. ¡¡Ahora si me lamento de no tener ni una sola foto de la segunda parte de la sesión!! Para compensar ilustraré la sesión con los pequeños detalles técnicos que pude aprender en mi mejor día de SUP&vela hasta el momento (estos detelles se basan en la sensaciones que yo tuve, quien quiera generalizarlos…que generalice!).
  • Retrasar al máximo los footstraps dejando una separación entre las piernas menor a la que usaría en wind y colocar el pie de mástil en su posición más retrasada facilita las transiciones de canto a canto y aporta una sensación de mayor fluidez durante el bottom.
  • El bottom con tabla de SUP requiere mucha más presión de los normal. El pie de atrás lo tenemos en el centro y no podemos llevarlo al canto interior como haríamos al surfear sin vela, aparte el tail de un SUP es mucho mas ancho, ello se traduce en mayor presión para un bottom efectivo. Para facilitar la tarea resulta imprescindible empezar el bottom tan cargados de viento como podamos.
  • Hay que olvidarse de cutbacks ultra radicales, esto no es una tabla de windsurf y debemos plantearnos un surf mucho más suave. Por el contrario, la inercia de la tabla nos permite rectificar errores de posición de la vela o canteo con mucha facilidad, así tras el bottom, es difícil perder la ola una vez llegas a la parte más alta gracias a esta inercia que comento.
  • Acostumbrados a surfear sin vela o hacerlo con tabla de wind la primera sensación con un SUP&Vela puede ser de pesadez. Esto sucede porque no estamos asumiendo la tabla que llevamos y no ejercemos la presión necesaria.
  • Las caídas debidas a clavadas de punta son 50 veces más aparatosas que en windsurf.
  • Por último, por cada 2 olas que estén cogiendo en condiciones lightwind tu habrás surfeado 6 con lo cual dichas caídas te parecerán suaves caricias a manos de ángeles celestiales.
Domingo 20 de diciembre
Los mapas daban viento pero yo no me lo creí, aun así mi necesidad de comprobar compulsivamente las condiciones digan lo que digan me lleva de nuevo a Pals. El panorama es otra vez de diez. Orden y mas orden, varios picos a elegir, sol, calor, 3 tios en el agua = llamada a Josep ¡y a trabajar!
Entro a las 11h, Josep a las 12h y salimos a las 15h, exhaustos y satisfechos tras coger 3 o 4 veces “la última y salgo”.
Otra vez sin fotos. Tendremos que comprar algún artilugio acuático o contratar un paparazzi. Aun así, de vuelta a casa me doy cuenta de que es un conjunto de cosas lo que hace que estos días sean especiales. Es como se plantean el día antes, como los descubres al llegar a la playa, como los disfrutas en el mar y como los saboreas de vuelta a casa…y para esto último al menos si tengo alguna imagen. (Pausad el reproductor de audio del blog abajo a la izquierda)